Crisis en seis escenas: ¿Y qué más da si Woody Allen está en crisis?

Hay que reconocer que la serie que Woody Allen ha rodado para Amazon, Crisis en seis escenas, no pasará a la historia de la televisión. Masacrada por la crítica, es posible que si la serie no fuera de Woody Allen no hubiera superado el listón de calidad de Amazon y no se hubiera rodado nunca.

Todos dicen que la serie es muy mala, y supongo que algo de razón tienen. Aun así, una mala obra de Woody Allen siempre deja momentos interesantes.

crisis en seis escenas

Woody Allen, flanqueado por Elaine May y Miley Circus. 

Sigue leyendo “Crisis en seis escenas: ¿Y qué más da si Woody Allen está en crisis?”

Toma el dinero y corre: El verdadero debut de Woody Allen como director

Cuando en 1969 Woody Allen se enfrentó, de verdad, a la dirección de su primera película (él nunca ha considerado que Lily la Tigresa fuera una película dirigida por él)  era consciente de que lo desconocía casi todo del cine. El de Brooklyn era un cineasta en potencia que lo que de verdad dominaba era el humor.

toma-el-dinero-y-corre

La película cuenta las andanzas de un ladrón de poca monta llamado Virgil Starkwell. Virgil corresponde al patrón de alter ego de Woody Allen de esa primera época: Un neoyorquino torpe, neurótico y criado en una familia judía poco cariñosa. A Virgil -parece que esté escrito- todo le saldrá mal, pese a ser capaz de enamorar, como también le sucede siempre, a la chica guapa de la película (interpretada por Janet Margolin). Sigue leyendo “Toma el dinero y corre: El verdadero debut de Woody Allen como director”

Zelig: Una genial parodia sobre el miedo a ser diferente

Alguna vez he escrito en este blog que creo que las grandes obras de la literatura o del cine, las grandes historias en definitiva, se diferencian de las que no lo son por su vigencia: Pasa el tiempo y siguen siendo igual de actuales que cuando se escribieron.

Y este es el caso de la obra a la que en 1983 Woody Allen daba a luz: Zelig. Para mí una de las mejores  y más inteligentes películas del maestro neoyorquino pese a que la coprotagonista sea una insulsa Mia Farrow. Por cierto, ¡cómo habría ganado esta película de haberla protagonizado mister Allen junto a Diane Keaton! 😉

Apoyándose en un falso documental, Woody Allen parodia la despersonalización de la sociedad, defiende el derecho a ser y a pensar diferente y avisa sobre los peligros de los totalitarismos. Porque Zelig, más allá de ser una divertido retrato sobre un tipo que se mimetiza física, psíquica e intelectualmente con el que tiene enfrente, es una voraz crítica del pensamiento único y de todos los sistemas que buscan que los ciudadanos seamos todos iguales, como fabricados en serie.

zelig-woody-allen2

Si Zelig habla con un chino, sus facciones se vuelven asiáticas; si habla con un negro su piel oscurece, si está con músicos se convierte en instrumentista y si está con médicos habla como un doctor. Ni que decir tiene que a la vez que sus rasgos físicos se mimetizan su forma de pensar también. Es un camaleón humano, como en seguida lo bautizan los medios de comunicación, que lo convierten en un auténtico mono de feria.   Sigue leyendo “Zelig: Una genial parodia sobre el miedo a ser diferente”

Misterioso asesinato en Manhattan: Un thriller cómico para el reencuentro entre Allen y Diane Keaton

Modestia aparte, estoy pensando que Woody Allen y yo nos parecemos incluso más de lo que pensaba: Misterioso asesinato en Manhattan es una de las películas antiguas del cineasta neoyorquino que menos me gustan. Casualidad o no, también es una película que Allen consideró en su momento poco interesante. De hecho, según he podido leer, aplazó su estreno porque la consideraba insustancial y ni siquiera se molestó en buscarle un título menos obvio.

Quizás tenga que ver con ello no sólo la calidad de la película sino el momento personal por el que atravesaba el director: En 1992 Woody Allen y Mia Farrow se separaban y la actriz le interponía una denuncia penal por acoso sexual a su hija adoptiva, Soon Yi, con quien el director se acabaría casando en 1997.

Sigue leyendo “Misterioso asesinato en Manhattan: Un thriller cómico para el reencuentro entre Allen y Diane Keaton”

Bananas: Woody Allen no cree en las revoluciones

No es Woody Allen un intelectual con carnet (político). Desconfiado como es, difícilmente le veremos algún día apostando ciegamente por un proyecto político. Creo que su escepticismo se lo impide.

Y Bananas es una de las películas en que más se deja ver este escepticismo político de Woody Allen. Escepticismo político que en realidad no es otra cosa que escepticismo ante el ser humano.

Bananas, escrita en 1971, tercera película de Allen como director, se leyó en su momento como una crítica de la dictadura y la revolución cubana.

Bananas-Woody Allen-Film

El personaje de Woody Allen, Fielding Mellish, acaba siendo el líder de la revolución. 

Casi medio siglo después, la película sigue siendo igual de útil para explicar el triunfo de algunas revoluciones populistas en América Latina a la vez que sirve para analizar otros fenómenos políticos como el del nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.  Dicen que una obra maestra es aquella que mucho tiempo después de ser escrita sigue plenamente vigente. En este caso, no es sólo que Bananas conserve plenamente su vigencia, que también, sino que además la ha incrementado al poder ser leída como una premonición de la llegada de otros tipos de populismos, como el de Trump. Sigue leyendo “Bananas: Woody Allen no cree en las revoluciones”

El Dormilón: Woody Allen empieza a dar pistas

Os confesaré que cuando el pasado sábado vi El Dormilón (Slepper, 1973) no me encantó. Era la tercera vez que la veía, la recordaba más interesante y me supo a poco… Aunque quizás se debe a que en un espacio de tiempo breve he visto tres de las mejores películas de Woody Allen: Manhattan, Annie Hall y Hannah y sus Hermanas. El listón, realmente, estaba muy alto.

Sin embargo, con el paso de los días, El Dormilón me gusta cada vez más.  Probablemente porque, siendo la quinta película de Woody Allen y la primera que rodó junto a Diane Keaton, nos permite ver a un Woody Allen tímido y escondido, parapetado tras el humor y poco decidido todavía a mostrar su verdadero yo, sus verdaderas inquietudes. 

Pero a la vez El Dormilón es la película en la que el maestro neoyorkino empieza a dar pistas de por dónde irán los tiros de su filmografía. Y en la que también muestra ya la ironía que años después lo encumbraría como uno de los grandes de la historia del cine.

sleeper-woody-allen

Diane Keaton (Luna) y Woody Allen (Miles), haciendo aquí de robot (inteligencia artificial). 

Sigue leyendo “El Dormilón: Woody Allen empieza a dar pistas”

Hannah y sus hermanas: La búsqueda infructuosa de Dios

Ayer, aproximadamente 20 años después, volví a ver Hannah y sus hermanas, la película con la que Woody Allen consiguió en 1986 su tercer Premio Oscar, después de los dos conseguidos por Annie Hall. Michael Caine y Dianne Wiest lograron, además, los Oscar a mejor actor y actriz secundarios por este film.

La película gira alrededor de dos historias entrelazadas. De un lado, la historia de tres hermanas, la mayor de las cuales, Hannah, es el apoyo tanto emocional como a veces económico de sus dos inestables hermanas pequeñas, Holly y Lee. Holly busca su lugar en el mundo mientras que Lee, atrapada en una relación tipo Pigmalión, acaba enamorándose del marido de Hannah. Esta historia permite la aparición de temas recurrentes en la obra de Woody Allen: El artista poco capacitado para las relaciones personales (el novio de Lee), la frustración (Holly), las envidias (entre las hermanas), la infidelidad (Lee y el marido de Hannah)… Y, por supuesto, Nueva York. Siempre Nueva York. 

hannah-y-sus-hermanas

Mia Farrow, Barbara Hershey y Dianne Wiest son Hannah y sus hermanas. 

Sin embargo, a mí me interesa más la segunda historia. La del ex marido de Hannah, Mickey, un ex realizador de TV hipocondriaco al que da vida Woody Allen y que va en busca de las grandes verdades de la vida. Creo que la película gana ritmo, humor y genialidad cuando aparece Mickey en escena y pierde interés cuando se centra en las hermanas (aunque quizás mi poco aprecio por Mia Farrow no me permite ser demasiado objetiva).
Sigue leyendo “Hannah y sus hermanas: La búsqueda infructuosa de Dios”